martes, 24 de febrero de 2015

El tío de la radio

     Parece que ha pasado una eternidad desde que publiqué por ultima vez en el blog, pero entre unas cosas y otras ha sido imposible. Cosas tales como estar sin internet por dos meses en el cole, viajar a España y la muerte súbita de mi portátil entre otras. Ahora está todo más o menos solucionado, y escribo estas líneas desde un flamante Macbook Pro que a cada día me enamora más, estoy de vacaciones por año nuevo chino y la vida parece mejorar cada día.

   Entrando de lleno en materia diré que cuando comencé este blog allá por 2013, una de mis inspiraciones era mi gran amigo Flapy, a quien os recomiendo que visitéis en su blog encarecidamente. Con David ya me he encontrado varias veces en diversas partes del mundo y es sin duda un tipo que merece la pena conocer. Otro que sin lugar a dudas he de mencionar es el gran Ikusuki, a quien a pesar de no conocer en persona aún, es mas majo que pa qué y ¡tiene hasta libro el jodío!

   Cuando empecé a escribir el blog quería que fuera algo como lo de Óskar (Ikusuki), pero claro, escribir como él es muy difícil, y sus historias son de las que merecen la pena ser contadas, como la que vengo yo hoy a contar aquí, la historia de Ricky, el tío de la radio de Hong Kong.

Hong Kong
   Resulta que a finales de Noviembre tuve que ir de nuevo a Hong Kong, simplemente para que me sellaran el pasaporte para así poder tener otros tres meses para estar en China y terminar mi visado de trabajo con el cole. Esta vez sólo iba el sábado y volvía el domingo por la mañana, así que me propuse ir al Hong Kong Heritage Museum para ver la exhibición de Bruce Lee pero no me dio tiempo, puesto que cerraba a eso de las 16:30.

   Estuve de un lado para otro por la ciudad visitando lugares que ya conocía y me acerqué a la tienda de Apple en Hong Kong Island, que os aconsejo que no vayáis jamás porque ¡es el mal! Se lleva vuestro dinero sin que os déis cuenta. A la vuelta a Kowloon hice la visita obligada a la Avenida de las Estrellas, que como comenté en una ocasión es a China lo que el Paseo de la Fama en Hollywood. Ésta vez había una nueva estatua, inaugurada en Mayo de 2014 y dedicada a la fallecida estrella Anita Mui, bastante imponente y que encaja perfectamente con el skyline hongkonés.

Anita Mui
   Por supuesto no me podía marchar de allí sin visitar a uno de mis ídolos, el Señor Bruce Lee, del que jamás falta una foto cuando voy a Hong Kong, ya sea de día o de noche. Valga decir que no importa el día o la hora que sea, la estatua SIEMPRE está rodeada de un montón de gente haciéndose fotos en poses de pelea o saltando con la mítica patada voladora del Pequeño Dragón.

Mi imagen favorita de Hong Kong
   Es en éste mismo lugar donde cada noche ocurre algo que casi todo el mundo pasa por alto o simplemente ignoran. Resulta que después del espectáculo de luces, a eso de las 21:30 empieza a sonar una emisora de radio que puedes oír a lo largo y ancho del paseo. Si te pones a buscar sólo ves a un tipo con un pedazo de radiocasete de estos de los antiguos, pero ANTIGUOS ¿eh? La música va desde heavy a pop, todo de décadas pasadas y su radio tiene unos adornos y luces que son dignos de ver.

   Yo a este tipo ya lo había visto en mis visitas previas a Hong Kong, pero como todos los demás simplemente fue algo que me hizo gracia y no le dí más importancia. Sin embargo, esta vez y puesto que probablemente sería mi última visita a Hong Kong me aventuré a soltarle un "Hey pal, how is it going?". La verdad es que me sentó hasta mal no haberle hablado antes, porque es un gran tipo.

Ricky dando caña
   Ricky, que así se llama el muchacho en cuestión, es oriundo de Kowloon, y siempre ha estado trabajando en el puerto hasta que hace unos años se jubiló y se dedicó a pasear por la avenida de las estrellas sintiendo que algo fallaba allí, que al, según él (y no le quito la razón), mejor skyline del mundo le faltaba como que algo. Ese "algo" resultó ser música, porque al parecer todo estaba muy silencioso tras el espectáculo de luces y música de cada noche.

   Así que nuestro amigo Ricky se decidió a coger su radiocasete y decorarlo de aquella manera tan, digamos, personal y darle un toque musical a la Avenida de las Estrellas. La música que suena es lo mejorcito y más conocido de la prestigiosa lista Billboard, pero también lo más desconocido, pero no por ello menos bueno. Según nuestro amigo, la gente debe conocer la buena música, tanto lo más famoso pero también lo menos conocido, porque todo es música.


   Él está allí hasta que se le acaban las pilas al aparato y vuelve al día siguiente con nuevas cintas que, con inmenso orgullo, el mismo ha seleccionado para placer de los viandantes. Y todo hay que decirlo, eso de caminar por uno de los puntos más famosos del planeta, con ese skyline que quita el hipo y escuchando AC/DC… no tiene precio.

   Si algún día os pasáis por Hong Kong no dejéis de ir hasta la estación de Tsim Sha Tsui, seguir hasta la Avenida de las Estrellas y después de ver el típico espectáculo de luces, esperad un poco a que suene esa radio de tiempos pasados con esa música que hace especial ese lugar. Ah, y no olvidéis decirle Hola a Ricky que os responderá con una amable sonrisa con pocos dientes, pero es de esas que te llenan. Nos leemos pronto

Ricky y su radio, TIO GRANDE

Follow by Email